1.
Introducción
La
Terapia con Esencias Florales nos ayuda armonizando nuestros estados
emocionales, actuando como facilitadores de nuestro crecimiento
personal. Cada esencia contiene un patrón
vibracional característico ejerciendo su acción
al ponerse en contacto con nuestro campo energético sutil.
Aunque es más conocido su efecto en el nivel emocional y
mental, como sistema holístico, las esencias florales actúan
globalmente sobre el campo energético de las personas.
Su
forma de actuación, en tanto que terapia energética
o vibracional, se nos hace cada vez más fácil de entender,
desde que la física cuántica nos
mostró como materia y energía están constituidas
por la misma sustancia primaria vital. En ambos casos se trata de
partículas de energía pero que vibran a diferentes
frecuencias. Cuando la frecuencia es más baja, la energía
se hace “más densa” y es visible al ojo humano
(materia).
Pensamientos
y emociones “existen” en su estado energético
o sutil, de manera que nos afectan, no sólo al que los emite
sino al entorno (espacio físico y campo energético
de otras personas). Esto podemos sentirlo al entrar en contacto
con otras personas y es así como a veces los lugares pueden
mantener también “memorias energéticas”.
Esta
serie de tres escritos está enfocada a mostrar cómo
nos pueden ayudar las esencias florales y las esencias de gemas
a proteger nuestro campo energético personal y nuestros espacios
vitales (vivienda, centro de trabajo, negocio, etc.). Ello a partir
de un grupo de esencias que han sido seleccionadas de los siguientes
sistemas: esencias de gemas; florales de Bach; florales de Saint
Germain y Orquídeas del Amazonas.
Estos
sistemas trabajan a su vez a diferentes niveles vibracionales, por
lo que tienen usos específicos y, en algunos casos, combinables.
Aunque
todos los sistemas de esencias actúan en todos los ámbitos
del ser, el sistema de gemas refuerza el enraizamiento o elemento
Tierra y el de las Orquídeas del Amazonas, en el extremo,
a un nivel más “espiritualizado o sutil”. Por
su parte el sistema de Saint Germain (Brasil) contiene un gran número
de esencias específicas de protección, y el sistema
de Bach es el más ampliamente divulgado y experimentado.
A
continuación se muestran diversas situaciones en los que
son útiles la elaboración de sprays de limpieza, armonización
y protección (entre paréntesis se muestran algunas
de las esencias que se irán describiendo a lo largo de esta
serie de escritos, sistema Saint Germain en cursiva):
Lo
anterior puede complementarse con la práctica de técnicas
de armonización energética a través de visualizaciones.
Estas técnicas son muy efectivas, ya que “donde ponemos
la conciencia ahí va la energía”.
2.
Anatomía sutil
Las
tradiciones místicas orientales consideran al hombre es un
ser dotado de energía, compuesto de una estructura energética
denominada “campo energético humano”. Entre el
cuerpo físico (material) y esta estructura energética
humana existe como única diferencia su nivel de vibración.
Los cuerpos sutiles están conformados por ondas o vibraciones
más rápidas, lo que normalmente impide que los podamos
percibir con nuestros cinco sentidos. Dichos sentidos sensoriales
están diseñados para captar cierto rango muy limitado
de frecuencia y velocidad de las ondas, y son éstos sentidos
los que nos proporcionan una sensación de solidez de la materia
que conforma nuestro cuerpo físico.
Sin
embargo esta supuesta solidez de la materia es aparente, ilusoria
o "virtual", considerando que las partículas atómicas
están a grandes distancias unas de otras y que todas ellas
exhiben un comportamiento doble: en algunos experimentos se muestran
como partículas sólidas y en otros, se comportan como
ondas. De lo anterior se deduce que nuestros cuerpos sutiles también
podemos considerarlos como reales, concretos y "sólidos",
sólo que por estar conformados por una materia más
sutil, no alcanzamos a percibirlos con nuestro sentidos normales.
En
Occidente, investigadores como Barbara Ann Brennan,
científica que trabajó para la NASA y clarividente,
autora de "Manos que curan" (1987, Ed. Martínez
Roca) y "Hágase la Luz" (1993, Ed. Martínez
Roca); o el magnífico trabajo del Dr. Richard Gerber,
plasmado en "La curación energética” (1988,
Ed. Robin Book) y la "La curación vibracional”
(2000, Ed. Robin Book), ponen de manifiesto la existencia de cuerpos
sutiles en la estructura multidimensional del ser humano, aunque
con algunos matices y nombres distintos, tratando de dotar con una
base científica las cada vez más extendidas medicinas
o terapias vibracionales.
Otro
excelente enfoque de armonización energética, que
trabaja con la idea central de que todo se gesta en nuestra conciencia,
y que describe de manera sencilla y accesible nuestra estructura
energética, es el trabajo de Dr. Martín Brofman
(“Todo se puede curar”, 1995, Ed. Sirio).
No me voy a detener aquí a describir lo que es fácilmente
accesible para el lector interesado, únicamente señalar
cómo estos enfoques de salud vibracionales reflejan (con
la descripción de parte de nuestra anatomía sutil
pertenecientes al “Yo Inferior” o Personalidad, y otra,
más sutil, al “Yo Superior o Alma”), aquello
que dijera el Dr. Edward Bach, de que la mayoría de las enfermedades
tienen un origen inmaterial y son fruto del desencuentro entre el
Alma y la Personalidad.
3.
¿Cómo “perdemos” nuestra energía?
Aunque
obviamente ésta en una cuestión muy personal, nos
damos cuenta de que “perdemos” nuestra energía,
en la calle o en contacto con otra persona, por alguno de los siguientes
síntomas: sensación de agotamiento (incluso en pocos
minutos); sensación de debilidad, que puede ir hasta el mareo;
necesidad de comer algo; se deja de disfrutar de lo que se estaba
haciendo (ej. de compras) y se quiere volver pronto a casa, etc.
Perdemos
nuestra energía a través de nuestro campo energético
(aura) y centros energéticos (chacras). Las personas nos
enviamos mensajes (inconscientes) a través de los chacras
(estableciéndose como cuerdas energéticas). Mediante
estas cuerdas pueden trasmitirse mensajes (“me siento triste”,
“te amo”, “me eres atractivo”, p.ej.). En
esta conexión a Ud. le pueden “sustraer” energía
o Ud. puede estar sustrayendo energía de otras personas (en
terminología ocultista “vampirismo energético”).
Este proceso se da también a distancia.
La energía se puede perder también a través
del aura. El aura actúa como un escudo y cuando estamos equilibrados
siempre nos protege. Si nos sentimos débiles, al interactuar
con el aura de otra persona, después del encuentro, una parte
de la energía de una persona puede quedar en el campo energético
de la otra. A veces el aura puede tener orificios por donde la energía
fluye más fácilmente. A estos agujeros se les denomina
“rombos del aura”, y pueden ser debidos a diversas causas,
entre ellas traumas físicos y/o emocionales (algunas de las
combinaciones de esencias protectoras y selladoras o reparadoras
del campo energético son STAR OF BETHLEHEM-ASPEN en Bach
y ALLIUM-ARNICA SILVESTRE en Saint Germain).
¿Ha
pensado en su parte de responsabilidad? ¿Por qué regalamos
nuestra energía? (WILLOW) Si estás leyendo
este escrito es probable que el tema te interese porque algunas
de estas situaciones te sucedan a ti. Una primera reflexión
a la que te invito es a “darte cuenta” de qué
patrones mentales y actitudes emocionales de tu personalidad pueden
estar favoreciendo estas pérdidas de energía cuando
contactas con tu entorno. El Sistema Floral de Bach, como es bien
conocido, trabaja las emociones básicas del ser humano y
es un sistema espléndido para el auto-conocimiento. Opino
que el trabajo en lo “transpersonal” debe tener una
sólida base de trabajo en “lo personal”, lo psicológico.
Algunas
personas regalan espontáneamente gran cantidad de energía
que extraen de su campo energético. Este “regalo energético”
podemos hacerlo conscientemente desde el corazón, y es una
decisión nuestra, pero mantenemos el “timón
de nuestro barco”.
Desde
posturas menos sanas, dentro de este sistema podemos encontrar patrones
emocionales que son grandes “surtidores” de energía
(OAK, VERVAIN, IMPATIENS, ELM, p. ej.). Aunque todos ellos pueden
hacernos abocar en estados de agotamiento, tienen en común
cierta decisión personal de “gastar” su energía
amparados en el fuerte sentido del deber, el sobre-entusiasmo de
la causa que defienden, el enganche a un ritmo acelerado o a la
realización de demasiadas tareas, p.ej. No son, por tanto,
problemas de pérdida energética en el contacto con
el entorno, en el sentido que aquí estamos tratando.
Por
distintas razones podemos regalar nuestra energía de una
manera menos consciente. Estos estados, algunos de los cuales comento
a continuación, son los responsables de esta sensación
de pérdida de energía en el contacto con el otro.
Continuado en clave del Sistema Bach, se muestran entre paréntesis
las esencias florales correspondientes, aunque esta correspondencia
no hay que tomarla en sentido estricto, ya que son sólo una
selección de opciones:
a)
En el encuentro con los demás gastamos mucha energía
al reprimir o negar partes de nosotros (nuestra “sombra”).
¡Hay un gran desgaste de energía en ocultar
o en ser lo que no somos!. Ello en esquemas de negación
emocional (AGRIMONY), represión emocional (CHERRY PLUM),
proyección con intolerancia (BEECH) o intelectualización
de la emoción (WATER VIOLET).
b)
La falta de autoestima por infravaloración
de nuestras capacidades (LARCH) o por un sentimiento de ser defectuoso,
de ser “menos que” (CRAB APPLE).
c)
La sensación de no-merecimiento, a veces,
tan difícil de auto-observar; o de culpa
consciente o inconsciente, de lo personal o de lo pre-personal (etapas
intrauterinas) es demoledora (PINE) en el tema que nos ocupa.
d)
Regalando energía a cambio de amor o reconocimiento,
o por un equivocado sentimiento de “egoísmo”
o “generosidad”, que pueda hacernos pensar, aunque no
sea conscientemente, que sólo somos “buenas personas”
cuando entregamos nuestra energía vital (CENTAURY - PINE).
e)
Por un deficiente “enraizamiento” (CLEMATIS),
o dificultad de “encarnación” por traumas de
ésta y otras existencias (STAR OF BETHLEHEM - ROCK ROSE)
a veces con roturas en nuestro campo energético (ASPEN).
También sabemos que patrones “succionadores”
de energía se acoplan “neuróticamente”
muy bien con otros patrones más “débiles de
carácter” que actúan de “surtidores”.
Tal es el caso de la polaridad VINE - CENTAURY, por muchos conocida.
VINE, no siendo el único en Bach (recordemos que el último
grupo del sistema Bach son patrones emocionales que buscan, con
diferentes mecanismos, el ejercer influencia o poder sobre los demás,
y claro que esto tendrá su manifestación a nivel energético),
es uno de los patrones emocionales más vampiros de dicho
sistema floral. Muchos de nosotros conocemos también el desgaste
energético que sentimos frente a una persona en estado HEATHER,
entre otros.
En
Saint Germain, sistema en el que muchas de sus esencias combinan
en una misma flor una polaridad, por ejemplo, GREVÍLEA
(invasor-invadido) y GRANDIFLORA (torturador-torturado)
nos retrotraen a la búsqueda de aspectos polares en nuestra
personalidad.
La
siguiente y 2ª parte de este Escrito
muestra los procesos de contaminación energética,
especialmente importantes en espacios dedicados a profesiones de
ayuda; así como la selección de esencias de limpieza,
protección y armonización del Sistema Bach. La tercera
parte mostrará la selección de esencias del Sistema
Saint Germain.
Fuente:
Almansa, C. 2007.
Limpieza y Armonización de Espacios con Esencias Florales
(1ª parte):
Introducción a la anatomía sutil y actitudes emocionales
que facilitan la pérdida energética.
Boletín
de SEFLOR Nº 19, pp: 41-45. Disponible tambén
en www.flobana.org/ESPACIOS1.htm
Parte
1ª - Parte 2ª - Parte
3ª