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Gentian:
El gran facilitador, por Ricardo Orozco
Además
de ser útil para tratar un tipo concreto de persona, un estilo
de personalidad depresiva, pesimista, que se identifica demasiado
con el fracaso, y que no sería galardonado con el premio
del “simpático del año”, la esencia Gentian
(GEN), sirve para tratar el desánimo, en general
cuando sigue un patrón causa/efecto objetivable (“estoy
desanimado porque me han robado la cartera”).
En el primer caso, la negatividad excesiva es consustancial al individuo,
forma parte de su forma de ser, sentir y de entender la vida. En
la segunda situación (la de la cartera), la visión
negativa es circunstancial y pasajera y no es necesario ser un GEN
para beneficiarse de la toma de la esencia.
Como quiera que sea, la esencia sirve para lo que entendemos como
negatividad, visión negativa, actitud negativa, creencia
negativa, etc. En cualquier caso, su toma ayuda a tener una visión
y una sensación más objetiva y global de la realidad,
con sus luces y sus sombras y que, positivo y negativo, sean dos
aspectos asumibles de la naturaleza dual de la vida en la que estamos
encarnados.
Ahora bien, resulta que muchos de los patrones florales que conocemos
(es importante reseñar de entrada que prescribimos las flores
por los aspectos negativos, algo mayoritariamente representado en
las palabras clave) basan todo su poder en la negatividad. Por tanto,
pueden ser abordados con la ayuda de GEN, además de, naturalmente
por la o las flores que correspondan. Esto quiere decir, que la
toma de GEN ayuda a fomentar una visión más positiva,
más equilibrada y por tanto puede considerarse como una flor
sinérgica del tratamiento. Esto hace que el paciente mejore
antes y tenga una autovaloración menos negativa y además
vea su situación más optimistamente.
A continuación citaré algunos estados florales que,
a mi modo de ver, son sustentados por una fuerte base de negatividad.
Mimulus: Contrariamente a lo que se pueda pensar,
en MIM existe iniciativa, lo que pasa es que enseguida se ve frenada
por una especie de freno del tipo “ferroviario”: “tengo
que pedir aumento de sueldo…. No, mi jefe me dirá que
levanta una piedra y salen siete que hacen mi trabajo por la mitad
de mi sueldo”. ¿Quién acciona el freno? La parte
GEN que todo MIM tiene.
Larch: Creo que el miedo al fracaso lo explica
todo. Además, el sentimiento de inferioridad (siempre comparativa)
es claramente tendencioso y furiosamente negativo.
Red Chestnut: Se alimenta directamente de una sobrevaloración
desproporcionada de lo negativo.
Gorse: ¿Qué os voy a contar? Aquí
la negatividad se ha cristalizado y se prevé para siempre.
Centaury:
La sobrevaloración de los resultados negativos que tendría
un posible plante, un posible límite, hacen que persista en
su sometimiento.
White Chestnut: El núcleo de la preocupación
es siempre negativo.
Scleranthus: ¿Costaría tanto decidir
si lo negativo no pesara tanto en ellos?
Pine: Sin duda es el campeón de la negatividad.
Su alergia a la felicidad lo ha hecho merecedor de este triste galardón.
Su visión autodenigratoria no concede la más mínima
posibilidad al optimismo.
Mustard: En este estado de tristeza profunda se tiene
una visión negativa de la vida y de la situación de
uno. El problema es cuando se pretende explicar toda la vida o decidir
todo desde este lugar transitorio.
Willow: Patrón absolutamente sustentado por
una valoración negativa del pasado. El presente y el futuro
están “infectados” por esta negatividad.
Beech: Aquí existe una sensibilidad especial
que amplifica lo negativo en detrimento de lo positivo. Su crítica
es absolutamente negativa.
Agrimony: El pretender vivir permanentemente en el
otro polo de la dualidad (el positivo), sin duda viene dado por una
sobrevaloración de lo que considera o siente como negativo
(la muerte, el sufrimiento, la soledad, el dolor, sus aspectos inquietantes,
la sombra, etc.) de todo ello huye como de la peste bubónica
del siglo XIV.
Hornbeam: En este estado se valora todo lo “obligatorio”
que no apetece como extremadamente negativo. Por eso se actúa
posponiendo y evitando hasta extremos increíbles.
Honeysuckle y Clematis: En ellos el presente no aporta
aspectos positivos que alimenten una actitud comprometida y optimista.
Star of Bethlehem: La relación entre trauma
y negatividad salta a la vista.
Chicory y Heather: La negatividad se viste aquí
de vacío, de soledad, de deseos no cumplidos, de insatisfacción,
de carencia afectiva. “Tengo que obligar a la gente a que me
quiera o como mínimo me haga caso”. Obviamente la sensación
es de que “la vida no me da”.
Podría seguir con otros estados florales, pero me he centrado
sólo en los que comportan una cronicidad. Está claro
que en todos ellos hay negatividad. Sin duda estas esencias ya contemplan
este aspecto de negatividad implícito. Pero la cuestión
es que la toma de GEN incide con vigor en la parcela de negatividad
de cada estado mencionado.
Espero sinceramente, que contar algo más con una herramienta
terapéutica tan positiva como GEN nos llene de optimismo. Sin
duda nuestros clientes y familiares lo agradecerán.
Fuente:
Orozco, R. Flores de Bach: Lo que sana es el proceso. Artículo
cedido por el autor publicado previamente en SEDIBAC (http://www.sedibac.org/temas.htm)
y en la web del autor (http://www.ricardoorozco.com)
Contacatar
con el autor: info@anthemon.es
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http//ricardoorozco.com
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